TEMA 118 La higuera maldecida. (Mt 21,18-19; Mc 11,12-14)
[San Mateo y san Marcos nos han dejado este
desconcertante pasaje. Leemos]:
TEXTO
CONCORDADO Y AUTOBIOGRÁFICO
Al día siguiente, segundo de la semana, 11 de
Nisán, al amanecer, salimos de Betania y volvimos a Jerusalén. En el camino
sentí hambre y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fui allí por si
acaso hallaba en ella alguna cosa: y llegando a ella, nada hallé sino hojas,
porque no era el tiempo de higos. Y tomando la palabra le dije:
—“¡Para
siempre coma nadie fruto de ti! ¡No brote ya fruto de ti por siempre jamás!”
Me oían mis discípulos,
cuando de repente se secó la higuera.
COMENTARIO
No me sorprende que Jesús
tuviera hambre, pero sí, que fuera a buscar algún fruto en una higuera, con
solo hojas, cuando sabía que no era tiempo de higos. Quizás, deberíamos
entender lo que nos quiere decir el Evangelio con este premeditado acto de
Cristo, que aun sabiendo que no hallará nada, se llega a la higuera por si
acaso algo encontrara. La higuera es el pueblo de Israel, que en breve dejará
de dar fruto para sí, ni para nadie, por siempre jamás. San Mateo, dejará
escrito que la higuera se secó de manera fulminante.
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